Ser jefe de tropa no se improvisa. Es cierto que contar con un pasado scout en el que se haya tenido alguna responsabilidad resulta útil, pero no es suficiente. La formación del jefe debe ser continua, mejorándose cada día con la experiencia de la práctica en una tropa. El primer año de Jefe de Tropa basta, tal vez, con ser un buen animador de actividades, entreteniendo a la tropa. Tres o cuatro años en el cargo dan una experiencia real y eficaz de la pedagogía scout. Animar y divertir a un grupo de 20 o 30 chicos, lo puede hacer cualquiera con un poco de organización. Ser educador para cada uno de esos 20 o 30 scouts es una tarea más ardua, que exige una inversión real en formación.
En los siguientes apartados veremos, en primer lugar, cuál debe ser el estilo de vida de un jefe scout, así como la importancia que tiene su formación personal y espiritual, antes de tratar los tres aspectos que se exigen en la formación de todo jefe en servicio en una tropa scout, a saber:
- la preparación de su Partida Rover,
- la formación pedagógica,
- la formación técnica.
Finalmente hablaremos de una de los lugares privilegiados para esa formación: el clan interjefes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario